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Uno de cada cuatro españoles no podría pagar un funeral imprevisto: cuesta de media 4.000 euros

 

El 77% considera caros los servicios funerarios y el 86% pide rebajar o eliminar el IVA, según el Barómetro Funos 2026. La OCU sitúa el coste de un entierro sencillo por encima de los 3.700 euros.

 

 

 

03/11/26 | Marta Santín


 

 

 

  1. Problema económico para muchas familias
  2. El 77% de los encuestados considera caros los servicios funerarios
  3. El IVA funerario, en el punto de mira
  4. Países europeos
  5. Los jóvenes, más partidarios de los funerales económicos
  6. Seguro de decesos y planes funerarios
  7. Espacios funerarios islámicos

 

 

 


Cementerio de Polloe (San Sebastián).

 

 

 

Problema económico para muchas familias

La muerte de un familiar, además del impacto emocional que supone, puede convertirse en un importante problema económico para muchas familias. Uno de cada cuatro españoles (el 27%) tendría serios problemas para pagar un funeral imprevisto de 4.000 euros o directamente no podría afrontarlo.

Si se incluyen quienes necesitarían recurrir a ahorros importantes o solicitar financiación, el porcentaje alcanza el 60%. Solo el 14% asegura que podría asumir ese gasto sin dificultades.

Son algunos de los datos del Barómetro Funos del Sector Funerario 2026, presentado por Funos, el primer comparador online de precios de funerarias en España. El estudio, realizado mediante una encuesta a 675 personas mayores de edad residentes en España, vuelve a poner sobre la mesa el coste de los entierros y las dificultades que supone para los hogares afrontar un fallecimiento inesperado.

 

El 77% de los encuestados considera caros los servicios funerarios

La percepción del precio de estos servicios ha empeorado notablemente. El 77% de los encuestados considera caros los servicios funerarios, frente al 60% que opinaba lo mismo en 2023. Además, un 37% les otorga la puntuación máxima de carestía, frente al 21% de hace tres años.

Sin embargo, la percepción del coste no se corresponde con un incremento equivalente de los precios que los ciudadanos creen que tienen los funerales. Los encuestados calculan que un servicio funerario cuesta de media 3.762 euros, apenas un 5% más que en 2023, cuando estimaban el importe en 3.584 euros.

Las cifras coinciden con las de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que sitúa por encima de los 3.700 euros el precio de un entierro sencillo. En su estudio de 2023, la organización advertía también de las grandes diferencias entre ciudades y señalaba que en algunas el coste podía superar los 5.000 euros. En Madrid, por ejemplo, los precios de un entierro sencillo podían situarse por encima de esa cantidad.

 

El IVA funerario, en el punto de mira

Otro de los aspectos que destaca el barómetro es el desconocimiento sobre la fiscalidad de estos servicios. Solo el 36% de los encuestados sabe que los funerales están gravados con un IVA del 21%, el tipo general que se aplica en España. Casi cuatro de cada diez (37%) reconocen que desconocen qué impuesto se aplica.

La mayoría reclama un cambio. El 86% considera que el IVA de los servicios funerarios debería reducirse o eliminarse. En concreto, el 41% apuesta por eximirlos de este impuesto, el 24% propone aplicar el tipo superreducido del 4% y el 21% se decanta por el reducido del 10%. Solo el 5% mantendría el 21% actual.

 

Países europeos

España aplica el tipo general a los servicios funerarios, como otros 14 países de la Unión Europea, mientras que los 12 restantes cuentan con tipos reducidos o los eximen, según los datos de la Comisión Europea recogidos en el informe.

«Nadie debería tener que elegir una funeraria con prisa, sin precios claros y sin saber qué opciones tiene. Para eso hacemos este Barómetro», afirma Marc Vallhonesta, fundador y CEO de Funos. El responsable de la compañía recuerda que «un funeral es un servicio esencial que ninguna familia elige contratar» y considera que «su fiscalidad merece un debate».

 

Los jóvenes, más partidarios de los funerales económicos

El precio se ha convertido en el principal criterio que tienen en cuenta los ciudadanos a la hora de elegir una funeraria. El 47% lo considera «muy importante», por delante del trato personal (43%) y de la confianza en la empresa (40%). Es un cambio respecto a los barómetros anteriores, en los que el trato personal encabezaba las preferencias.

También aumenta la disposición a contratar servicios funerarios de bajo coste. El 38% de los encuestados estaría dispuesto a contratar un funeral low cost, nueve puntos más que en 2023. Otro 39% responde que dependería de las circunstancias y solo el 23% descarta esta posibilidad.

La opción económica tiene especial aceptación entre los más jóvenes: el 44% de las personas de entre 18 y 34 años contrataría un funeral de estas características, frente al 29% de quienes tienen entre 55 y 64 años y el 30% de los mayores de 65.

 

Seguro de decesos y planes funerarios

El barómetro analiza asimismo las alternativas para anticipar y organizar los gastos del fallecimiento. El seguro de decesos continúa siendo la fórmula más elegida, con un 40%, aunque los planes funerarios se acercan, con un 34%. Entre los menores de 35 años, estos últimos ya son la opción preferida: el 37% los elegiría frente al 33% que optaría por un seguro de decesos.

Pese a ello, cuatro de cada diez encuestados desconocían que existían estos planes, que permiten organizar y prever el coste de los servicios funerarios. El 54% considera caros los seguros de decesos, aunque el 59% sigue creyendo que contratarlos merece la pena.

 

Espacios funerarios islámicos

Por otra parte y en relación con los enterramientos, la Asociación Por un Entierro Digno ha presentado una investigación que identifica 44 espacios funerarios islámicos en España, aunque únicamente 14 cuentan con datos públicos verificables sobre su capacidad.

El estudio calcula en 17,7 millones de euros anuales los gastos funerarios que soportan las familias y sitúa en 79 kilómetros la distancia media al cementerio islámico más cercano entre los municipios analizados.

La investigación advierte de las dificultades que afrontan las familias musulmanas para encontrar lugares donde sus allegados puedan ser enterrados conforme a sus creencias religiosas. La falta de parcelas habilitadas y de información pública sobre las plazas disponibles obliga en ocasiones a realizar largos desplazamientos o a recurrir a repatriaciones.

Maysoun Douas, presidenta de la Asociación Por un Entierro Digno, ha explicado que el estudio nace de la necesidad de conocer «la dimensión del drama» y las personas que lo sufren, con el objetivo de impulsar una respuesta igualitaria en todos los territorios españoles. También ha expresado su deseo de que «dignificar el momento de ser enterrados no sea una reivindicación, sino que sea algo cotidiano».

En la presentación participó Javier Moreno, director de Operaciones de Pazy, empresa de servicios funerarios que ofrece una alternativa al seguro de decesos mediante despedidas personalizadas y precios cerrados. Durante su intervención abordó las dificultades económicas y logísticas de las familias musulmanas, entre ellas la escasez de sepulturas adaptadas, los desplazamientos y los costes de los enterramientos y las repatriaciones.

 

 

 


Maysoun Douas, presidenta de la Asociación Por un Entierro Digno.