De Libros

 

Manuel Arizcun Moreno, mártir de la fe y defensor de la familia

 

El próximo 7 de noviembre en la catedral de Santander, dentro de la Causa de Francisco González de Córdova y 79 Compañeros mártires, el cardenal prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, Marcello Semeraro, beatificará al navarro y padre de familia Manuel Arizcun Moreno.

 

 

 

José Francisco Serrano Oceja. 26/10/26.


 

 

 

  1. Una biografía escrita por su nieto
  2. Un navarro entre los mártires de Cantabria
  3. Otros mártires

 

 

 


Manuel Arizcun con tres de sus hijos
en la fotografía que ilustra la portada del libro.

 

 

 

Una biografía escrita por su nieto

Su nieto Gabriel Garralda Arizcun acaba de publicar esta sencilla y entrañable biografía de su abuelo con la finalidad de dar a conocer su vida y su testimonio de martirio.

Como señala en el prólogo el sacerdote Santiago Cañardo, “entre los santos y beatos de origen navarro, faltaba un representante de la vocación universal a la santidad, vivida en el matrimonio. Ahí radica la novedad aportada por la elevación a los altares de Manuel Arizcun, un padre de familia numerosa que cuidó de su esposa y de sus nueve hijos, extendiendo el apostolado seglar por toda Navarra, hasta el momento de su martirio en Santander”.

Es esta cualidad de la vida del beato Manuel Arizcun, la de ser un padre de familia numerosa, apóstol incansable como presidente de la Junta Diocesana de la Acción Católica de Navarra, miembro de la Asociación Católica de Padres de familia, en la que también tuvo relevantes cargos, incansable conferenciante por toda España, la que hace atractiva su vida de coherencia entre lo que confesaba y lo que vivía, de integridad.

En lo profesional, alcanzó el grado de Comandante de Estado Mayor y, movido por sus profundas convicciones religiosas, al ver la impasibilidad de las autoridades ante la quema de conventos e iglesias iniciada en España al poco tiempo de proclamarse la II República, abandonó su brillante carrera y pasó a la reserva, siendo aún joven, el 3 de julio de 1931, acogiéndose a la ley de Azaña.

 

 

 


Su nieto, Gabriel Garralda Arizcun en la Cope.

 

 

 

Un navarro entre los mártires de Cantabria

¿Por qué un navarro en una Causa de mártires que lo fueron en Cantabria?

La familia de Manuel Arizcun veraneaba en el pueblo cántabro de Suances. Fue allí, pasando el verano con su familia, con sus hijos, la mayor de dieciséis años y el menor que no llegaba a los doce meses, cuando nuestro mártir fue arrestado y conducido al martirio.

Las páginas de la detención, de su estancia en la trágicamente famosa checa de Neila en Santander, de su testimonio de fe en esos momentos, de su conducción, el 13 de noviembre de 1936, al barco a Puerto Chico y de ahí, en “la gasolinera”, a la entrada de la bahía para arrojarle al mar con las manos y los pies atados a una piedra, son estremecedoras.

No menor lo es el descubrimiento del cadáver en la playa de Galizano, a escasos metros de donde escribo estas líneas, y su enterramiento primero en el cementerio de este pueblo.

Pero si esas páginas son estremecedoras, no lo son menos las referidas a la vida de su familia, en Suances, posterior al martirio, sin haber tenido noticias de su padre, hasta la liberación de Santander.

 

Otros mártires

Sin embargo, esta biografía lo es también de una constelación de mártires o de personas que sufrieron persecución en su entorno, y fueron detenidos. El primero de ellos, el sacerdote burgalés ya beatificado, don Valentín Palencia, que estuvo con la familia Arizcun en Suances, o el caso de sus hermanos José y Alejandro, o el de su amigo José Luis Gutiérrez de Terán.

También se deduce de este caso de vida de ejemplar testimonio de fe la importancia de cómo la Iglesia en Navarra, a través del obispo Marcelino Olaechea, fue determinante para consolidar la memoria de este martirio.

Y, para mi sorpresa, me he encontrado a José Antonio Marcellán, sacerdote navarro, historiador y periodista que contribuyó también, con sus escritos, a mantener viva la memoria de este nuevo beato de la Iglesia, cuyos restos hoy reposan en la parroquia pamplonesa de San Agustín.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gabriel Garralda Arizcun,
Beato Manuel Arizcun Moreno (1892-1936).
callemayor.es.