Solidaridad
Valary se convierte en un símbolo de esperanza para las niñas de Kibera, el segundo asentamiento informal más grande de África, marcado por la pobreza extrema
12/07/26
Romper estadísticas, desafiar al destino y abrir camino a miles de niñas que hoy sólo ven un futuro condicionado por la pobreza. Esa es la hazaña de Otieno Valary Akinyi, una joven de 18 años nacida y criada en la aldea de Raila, dentro del asentamiento informal de Kibera (Nairobi, Kenia).
- La mejor estudiante de la promoción de 2025
- Un "salvavidas" financiado por España
- El testimonio de una familia que desafía la pobreza
- Un motor de cambio estructural
Este mes de junio, Valary ha cruzado por primera vez las puertas de la Universidad de Strathmore para cursar el Grado en Derecho, un hito que parecía inalcanzable para una familia que sobrevive en un contexto de recursos financieros muy limitados, con seis hijos.
Su viaje no habría sido posible sin su propio esfuerzo titánico y el respaldo inicial del programa Macheo (Amanecer en suajili) de la Universidad de Strathmore que prepara a alumnos de secundaria con clases y mentorías para su acceso a la Universidad.
La mejor estudiante de la promoción de 2025
Valary recuerda con precisión cómo comenzó esta oportunidad que cambió su vida. "Me uní a Macheo cuando estaba en segundo año de secundaria. Solíamos asistir a clases aquí en Strathmore los sábados de 12:30 a 17:30 horas. Además de recibir las lecciones en el aula, también teníamos mentorías y sesiones personalizadas uno a uno con nuestros mentores”.
Gracias a este acompañamiento constante, Valary se convirtió en la mejor estudiante de la promoción de 2025, alcanzando una impresionante nota media de B+ (matrícula de honor) en el examen nacional KCSE.
Otieno Valary Akinyi con sus padres.
Un "salvavidas" financiado por España
Sin embargo, la excelencia académica no bastaba para derribar la barrera económica. La matrícula universitaria era completamente inasumible para sus padres, cuyos ingresos son insuficientes para cubrir el bienestar y la educación de sus seis hijos. Su madre trabaja como dependienta en una tienda de cereales, ganando unos 54 euros al mes y su padre es vendedor ambulante.
El punto de inflexión llegó a través de la modalidad Becas Macheo Plus de Harambee ONGD. Un donante ha financiado de manera íntegra los cuatro años de su carrera. En una conmovedora carta de agradecimiento remitida a la sede de la ONGD en Madrid, Valary explica el impacto de esta oportunidad:
"Mi admisión en la Facultad de Derecho es una verdadera bendición y un sueño hecho realidad, pero las limitaciones financieras representaban un obstáculo importante. El coste de la matrícula hubiera sido una gran carga para mi familia y tendría que luchar para poder mantenerme al día con los pagos. Su apoyo es un salvavidas que me permitirá concentrarme y alcanzar mis metas de convertirme en abogada para servir a mi comunidad, ayudando a impartir justicia".
Con alegría, afirma: “Me dedicaré plenamente y con diligencia a mis estudios para estar a la altura de este privilegio y graduarme dentro de los cuatro años".
Otieno Valary Akinyi en la Universidad.
El testimonio de una familia que desafía la pobreza
Para sus padres, la noticia de la beca ha supuesto un vuelco radical y el fin de una angustia silenciosa. Criar a una hija en un entorno como Kibera presenta desafíos extremos. Su madre, Esther Apin, relata con crudeza la realidad del vecindario y su preocupación inicial por todos los peligros que comporta vivir en esa barriada marginal.
"Empezó a contarnos sus sueños cuando estaba en séptimo u octavo año de primaria. Cuando le preguntabas: "¿Qué te gustaría ser?", ella respondía: "Me gustaría ser abogada". “Mirando nuestra situación económica, me preguntaba constantemente cómo iba a pagar la universidad de mi hija. Ahora siento un gran alivio en mi corazón y tenemos la firme esperanza de que en el futuro ella pueda ayudar a sus hermanos y a otras personas de la comunidad".
Por su parte, su padre, John Otieno, un vendedor ambulante que lucha a diario para sacar adelante a su numerosa familia, expresa el profundo agradecimiento que sienten hacia los benefactores en España.
"Agradezco sinceramente a Dios por este gran avance en la vida de mi hija. También doy las gracias de todo corazón al donante por su generosidad al patrocinar su educación universitaria. Que Dios le bendiga abundantemente y le conceda siempre el deseo de su corazón".
Un motor de cambio estructural
El impacto la beca Macheo Plus de Harambee ONGD va mucho más allá de la trayectoria personal de Valary. En los últimos años varios jóvenes han podido beneficiarse de esta Beca, gracias a donantes que se comprometen a costear la carrera completa y que reciben cada año un informe del seguimiento del alumno.
Historias como las de estos jóvenes y, en concreto, la de Valary, actúan como un motor de cambio estructural, porque en el slum de Kibera, los jóvenes se enfrentan a la escasez de escuelas y a graves problemas de exclusión social.
Claris Omondi, directora de la Kibera Girls Soccer Academy —la escuela secundaria de educación gratuita donde estudió la joven Valary—, destaca el "efecto contagio" que ya se vive en las aulas: "Esta beca es una enorme motivación para todas las alumnas de nuestra escuela, al ver que una de sus compañeras de clase tiene la oportunidad de estudiar Derecho en una universidad de prestigio como Strathmore”.
El testimonio de Valary es un ejemplo del impacto social e integral que Harambee ONGD persigue ya que, al facilitar el acceso a la educación universitaria a jóvenes con talento, no sólo transforma sus vidas, sino que les permite liderar su propio destino e influir en su familia y entorno. El motor del desarrollo se enciende con estos jóvenes decididos a prepararse para tener un futuro y mejorar su país, gracias, entre otros, a la ayuda de Harambee ONGD.