Diócesis
En Mallorca, un joven con cáncer es ordenado sacerdote: “Mi fe fue más fuerte que el dolor”
El obispo de Mallorca Mons. Sebastià Taltavull, ha ordenado a Andrés David Forero en Sencelles ante familiares y fieles, en un gesto que simboliza esperanza y vocación pese a la enfermedad
05/03/26 | M. S.
En la iglesia parroquial de Sencelles (Mallorca), el pasado domingo se vivió un momento cargado de emoción y esperanza: el joven Andrés David Forero, a pesar de luchar contra un cáncer, fue ordenado sacerdote por el Obispo de Mallorca, Mons. Sebastià Taltavull. La ceremonia no solo fue un hito personal para Andrés, sino también un símbolo de fortaleza espiritual para toda la comunidad católica de la isla.
- Un testimonio para toda la Iglesia mallorquina
- "Ni un momento me he sentido lejos de la mano de Dios"
- No ha dejado indiferente a nadie
- La realidad de la Iglesia en Mallorca
- Doce seminaristas
- Un testimonio que trasciende la enfermedad
- Una señal de esperanza para la diócesis
Andrés David Forero Rincón, recientemente ordenado
en Mallorca a pesar de su enfermedad.
La ordenación presbiteral de Andrés David Forero Rincón en Sencelles quedará como uno de los momentos más significativos del año para la diócesis de Mallorca.
La celebración ha tenido lugar en Sencelles porque es la comunidad parroquial donde Andrés ejerce actualmente su ministerio diaconal, junto con las parroquias de San Cristóbal de Biniali y Santa Maria de Costitx,
Un testimonio para toda la Iglesia mallorquina
La celebración, presidida por el obispo, Mons. Sebastià Taltavull, estuvo marcada por la referencia constante a la enfermedad del nuevo sacerdote y a la vivencia de fe con la que ha afrontado el cáncer durante su proceso vocacional.
En su homilía, el obispo quiso subrayar que la historia personal de Andrés se ha convertido en un testimonio para toda la Iglesia mallorquina. En ese contexto, citó expresamente palabras pronunciadas por el propio ordenando en una reciente entrevista, que reflejan la profundidad espiritual con la que ha vivido este tiempo de prueba.
"Ni un momento me he sentido lejos de la mano de Dios"
En este punto, el obispo ha citado también expresiones del propio Andrés en una reciente entrevista, que reflejan esta profunda vivencia de fe: "Ni un momento me he sentido lejos de la mano de Dios" "He asumido la enfermedad como prueba de fe"; "Dios siempre ha estado presente en mi vida a través de personas concretas, en el amor de mis padres, de mis amigos, de mi familia, en el cuidado de la Iglesia".
También ha recordado otra de sus afirmaciones: "La enfermedad siempre nos descoloca, nos trae nuevos retos y nos ayuda a cambiar la óptica de la vida", así como su convicción de que "a Dios también le ama en medio del dolor y del desconcierto".
Andrés David Forero Rincón, recientemente ordenado
en Mallorca a pesar de su enfermedad.
No ha dejado indiferente a nadie
El obispo ha remarcado que este testigo no ha dejado indiferente a nadie: "tus palabras han beneficiado a quien las ha escuchado de ti, o por boca de quien también te ha oído", y ha asegurado que "tu testimonio nos ha dado mucha fuerza y consuelo a todos", recoge la diócesis de Mallorca.
Sebastià Taltavull ha subrayado que estas palabras expresan una fe madura, capaz de descubrir "un plan salvador, un plan de amor en medio del sufrimiento", y ha animado al nuevo presbítero a vivir plenamente configurado con Cristo.
La homilía insistió en que la vocación sacerdotal no es ajena al sufrimiento humano, sino que puede fortalecerse precisamente en medio de él. En este sentido, la ordenación de Andrés David se interpretó como un signo de esperanza en una Iglesia local que, como el resto de España, vive un contexto de descenso vocacional y envejecimiento del clero.
La realidad de la Iglesia en Mallorca
La diócesis de Mallorca desarrolla actualmente su actividad pastoral en 151 parroquias y ocho monasterios. En ese marco, durante el último año ejercieron su labor 139 sacerdotes, junto a 448 religiosas y religiosos, 20 diáconos permanentes, 575 catequistas y 66 monjas y monjes de clausura.
Son cifras que muestran una estructura amplia y diversa, sostenida en gran parte por la dedicación de consagrados y laicos comprometidos. Sin embargo, el número de seminaristas refleja el reto que afronta la Iglesia en la isla.
Mons. Sebastià Taltavull, obispo de Mallorca
abraza a Andrés David Forero Rincón,
recientemente ordenado en Mallorca a pesar de su enfermedad.
Doce seminaristas
Según explicó el obispo de Mallorca, Mons. Sebastià Taltavull, en declaraciones recogidas por mallorcadiario.com en noviembre de 2024, en la actualidad hay doce seminaristas en total en la diócesis. El propio prelado reconoce que la cifra es hoy baja en comparación con otros periodos históricos.
“En Menorca había cerca de 80 seminaristas cuando entré en el seminario, mientras que en Mallorca había en aquella época, a finales de los años cincuenta, unos 350 seminaristas aproximadamente”, recuerda. Aun así, el obispo subraya un dato llamativo: en estos momentos hay casi los mismos seminaristas en Mallorca que en Barcelona, pese a que la provincia catalana cuenta con muchos más habitantes.
Este contexto otorga un significado añadido a cada ordenación sacerdotal. Cada nuevo presbítero representa no solo la culminación de un itinerario personal de fe, sino también un impulso renovador para la vida pastoral de la diócesis.
Un testimonio que trasciende la enfermedad
La celebración en Sencelles fue vivida por muchos como un mensaje claro en un tiempo marcado por la incertidumbre y la fragilidad. La enfermedad, lejos de frenar el proceso vocacional de Andrés David Forero, ha formado parte de su camino hacia el sacerdocio.
El obispo insistió en que la ordenación presbiteral significa una configuración profunda con Cristo, Buen Pastor y Servidor. En referencia a la Transfiguración, ha invitado al nuevo presbítero a dejarse transformar por la luz de Cristo para reflejarla en medio del mundo.
Ordenación presbiteral de Andrés David Forero Rincón en Mallorca.
Una señal de esperanza para la diócesis
En una diócesis con 151 parroquias y más de un centenar de sacerdotes en activo, cada ordenación adquiere un relieve especial. La historia de Andrés David Forero se suma ahora a la vida pastoral de Mallorca como un ejemplo de perseverancia.
El obispo recordó que la Iglesia es comunidad y acompañamiento, y que la vocación se sostiene también gracias al apoyo de la familia, los amigos y la comunidad cristiana.
La ordenación en Sencelles no fue solo un acto litúrgico. Fue la confirmación pública de que la fe puede mantenerse firme incluso en medio de la enfermedad. Y en un momento en el que la Iglesia mallorquina cuenta con doce seminaristas y afronta desafíos estructurales, el testimonio de Andrés se presenta como un estímulo para nuevas vocaciones.