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José María Sánchez de Lamadrid, impulsor de ‘Llamados’: “El desorden sería buscar el chute por el chute”

 

El sacerdote ofrece una reflexión sobre fe, emoción y evangelización a partir del macroevento Llamados, nacido de la oración de misericordia y del impulso de los grupos Alpha

 

 

 

27/01/26 ! Marta Santín


 

 

 

'Llamados ha sido', en palabras del propio sacerdote José María Sánchez de Lamadrid, un fenómeno “difícil de describir”. Un macro evento cristiano, celebrado el lunes 12 de enero en el Movistar Arena de Madrid, que no surgió como un gran proyecto estratégico, sino casi como una intuición pastoral que fue creciendo paso a paso. En conversación con Religión Confidencial, Lamadrid nos cuenta el origen y los frutos de 'Llamados', una iniciativa que desbordó cualquier previsión inicial.

 

 

 

  1. Más de 3.000 personas los primeros lunes de cada mes
  2. Los grupos Alpha España
  3. En España, el ecumenismo puede ocasionar recelo
  4. Más autenticidad de la fe
  5. El problema: buscar la emoción por la emoción
  6. Cómo empezaron las oraciones de misericordia
  7. "Jesús curó a la gente, pero no era un curandero"
  8. Oración por personas heridas de cuerpo y espíritu
  9. Los carismas que vienen del Espíritu Santo

 

 

 


José María Sánchez De Lamadrid,
párroco de Santo Domingo de la Calzada,
en el vídeo promocional de Llamados.

 

 

 

El origen de Llamados está íntimamente ligado a la vida ordinaria de la parroquia de Santo Domingo de la Calzada, en la diócesis de Alcalá de Henares. Allí, los primeros lunes de cada mes, se celebra desde hace años la oración de misericordia por los enfermos y heridos de alma y cuerpo.

 

Más de 3.000 personas los primeros lunes de cada mes

“Aparecen unas 3.000 personas, no caben, y también se conectan más de mil de manera online”, relata Sánchez de Lamadrid, a pesar de que el templo tiene una capacidad máxima para unas 700 personas. Ese desbordamiento constante fue lo que llevó a plantearse algo más grande. “Entonces nos tiramos a la piscina y pensamos: ¿por qué no buscamos un recinto que quepa mucha más gente?”, explica el párroco de Santo Domingo.

La referencia no fue improvisada. En el horizonte estaba el Congreso Eucarístico celebrado en Estados Unidos, un evento multitudinario que les sirvió de inspiración. “Decidimos hacer algo parecido. Montar una oración de misericordia que cupiera todo el mundo, inspirada en ese congreso eucarístico”, explica.

La idea concreta fue de Osvaldo, uno de los impulsores del proyecto que participa en la  parroquia junto a su mujer y que integran el grupo musical Salve. A ello se sumó otra mirada a largo plazo: el año 2033, cuando se celebrarán los 2.000 años de la muerte y resurrección de Cristo. “También pusimos la mirada ahí y buscamos más contenido, con testimonios de personas que han recibido una curación o una gracia especial”, añade.

Pero al final, la oración con el Santísimo recorriendo el Movistar Arena duró una hora y veinte minutos, manteniendo el centro claramente en la adoración.

 

 

 


Adoración del Santísimo en el Movistar Arena de Madrid.

 

 

 

Los grupos Alpha España

Llamados contó desde el principio con un pilar fundamental: los grupos Alpha España, cuya sede canónica está precisamente en esta parroquia y que pertenecen a la diócesis de Alcalá de Henares.

Llamados coincidió en lunes, igual que las oraciones de misericordia habituales, pero además “resulta que era el primer día libre en el Madrid Arena”, desvela el sacerdote.

La idea del evento empezó a gestarse en el verano de 2024 y fue madurando hasta concretarse. Para Sánchez de Lamadrid, nada de esto se entiende sin conocer el recorrido de Alpha. “Empieza en una iglesia de Londres, como un curso muy sencillo de introducción a la fe. El punto de inflexión llega en 1991, cuando el reverendo anglicano Nicky Gumbel toma el relevo y el proyecto comienza a despegar con fuerza”.

En España, como ya indicó Religión Confidencial, estos cursos se desarrollan bajo la plena tutela de la Iglesia católica, respetando su doctrina y sacramentos.

 

En España, el ecumenismo puede ocasionar recelo

Así, en diciembre de 2024, el obispo de Alcalá, don Antonio Prieto, explica al cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, lo que está sucediendo con Alpha en España. Junto a ellos aparece una figura clave: María González Dyne, directora de Alpha Contexto Católico para Europa, Oriente Medio y Norte de África desde abril de 2022 y directora adjunta a nivel global, ahora nombrada nueva secretaria general de Cáritas Española.

“Es la que también impulsa este proyecto con una vocación de unidad muy grande”, subraya el sacerdote. Reconoce que en España el ecumenismo a veces puede generar recelo, pero matiza: “Te vas a Inglaterra o Alemania y el trabajo ecuménico es muy ordinario”. Recuerda además que al Papa León le gustaría alcanzar un acuerdo ecuménico en el cenáculo de Tierra Santa.

 

Más autenticidad de la fe

Para Sánchez de Lamadrid, los grupos Alpha se centran en el primer anuncio de la fe, y ahí “los cristianos podemos hacer muchas cosas juntos”. En ese contexto, observa cambios significativos en la Iglesia española: “Ha crecido el número de jóvenes que se declaran practicantes. Los bautizos de niños han descendido, pero aumentan los de adultos”.

A su juicio, esto revela un cambio de fondo: “Hay más autenticidad de la fe y menos cristianos tradicionales; el que vive la fe es más auténtico”. En ese proceso, recuerda el papel de las “minorías creativas” que están han impulsado la renovación de las parroquias.

 

El problema: buscar la emoción por la emoción

Preguntado por los macroeventos con música y alabanza, que ayudan a rezar pero pueden estar cargados de emotivismo, el sacerdote responde con una reflexión matizada.

“Debe existir un equilibrio entre el emotivismo y el racionalismo, porque estas características, como el voluntarismo, son tentaciones”, afirma. Recurre a un ejemplo muy concreto: “El amor entre esposos no puede ser solo intelectual; tiene que haber afecto y emociones, porque si no estamos mutilados”. Para él, la música y el arte “tienen que llegar al corazón”.

La clave, insiste, está en la visión integral del ser humano. “Lo mismo que amamos a nuestros seres queridos con la mente, la cabeza, el corazón y los abrazos, eso se pone en las relaciones humanas y también en la relación con Dios”.

Y advierte del problema de estos eventos que apelan a lo sensible: "El problema no es la emoción en sí. El problema del emotivismo sería buscar la emoción por la emoción. El Señor nos da afectos. El desorden sería buscar el chute por el chute”, subraya, frase que ha dado lugar al título a esta entrevista.

 

Cómo empezaron las oraciones de misericordia

Para aquellos que tienen reticencias o son más escépticos sobre las oraciones de misericordia, que según numerosos testimonios se producen curaciones, Sánchez de Lamadrid se remonta a cómo comenzaron estas oraciones, que se llenan de fieles en su parroquia.

“En nuestra parroquia empezamos las oraciones de misericordia en 2013. Pensamos que ante el sufrimiento humano qué respuesta podríamos dar”, explica. La conclusión fue clara: una adoración “en clave evangelizadora, para que cualquier persona pudiera venir, porque el sufrimiento es el mismo para todos”.

Y afirma con serenidad: “Sí, se producen curaciones”. Curaciones tanto físicas como de conversión. “Nos llegan mails y mensajes de personas curadas”. Uno de los últimos ha sido el de una joven que ha enviado al obispado el testimonio de una curación de rodillas.

 

"Jesús curó a la gente, pero no era un curandero"

Sánchez de Lamadrid insiste en que el Concilio Vaticano II habla de palabra y obras, y recuerda que eso mismo hacía Jesús. “Curó a la gente, pero no fue un curandero. Su misión era evangelizar, dar a conocer el Reino de los Cielos”, puntualiza.

Aclara que esta forma de oración, plenamente evangélica, fue consultada con muchas personas. Entre las referencias clave menciona a Raniero Cantalamessa, O.F.M.  predicador de la Casa Pontificia durante años, asistente eclesiástico de CHARIS y figura fundamental de la Renovación Carismática Católica desde 1977. Cantalamessa define la RCC como una “corriente de gracia” para toda la Iglesia, destinada a renovar la fe a través de una experiencia personal del Espíritu Santo y a fomentar la unidad cristiana.

 

Oración por personas heridas de cuerpo y espíritu

En las oraciones de misericordia de su parroquia se da una circunstancia que llama especialmente la atención: personas que, en vivo y en directo, piden por otros con peticiones muy concretas, incluso mencionando nombres, sin conocer previamente la dolencia o el sufrimiento de esa persona, aunque en ocasiones sí llegan mensajes con peticiones específicas.

Es como si estuvieran adivinando lo que necesitas y de repente, escuchas tu nombre y tu dolencia, y unas palabras de esperanza: "el Señor carga con tu cruz, el Señor te quiere curar".

“Nuestro equipo está formado por más de 20 personas que rezan con intensidad por las celebraciones y que son inspiradas por el Espíritu Santo”, explica Lamadrid.

 

 

 


Oración de misericordia en Llamados.

 

 

 

Los carismas que vienen del Espíritu Santo

El sacerdote recuerda que esta oración de intercesión está en Evangelio. “San Pablo tenía palabras de conocimiento y palabras de ciencia” y menciona que los carismas, tal como recoge el Catecismo y el Concilio, son herramientas de evangelización.

“Todos tenemos carismas para ponerlos al servicio de la sociedad: carismas de enseñanza, de curación, de gobierno; la jerarquía es un carisma. Esas inspiraciones están sustentadas por la oración, la formación y la capacitación”.

Toda esta “corriente de gracia”, concluye, en su parroquia viene de los grupos Alpha. “Es una gracia de Dios y hay que abrirla a todo el mundo”. Una gracia que se concreta en la oración de infusión del Espíritu Santo. “Cuando se invoca al Espíritu Santo, empiezan a pasar cosas, hay curaciones físicas y espirituales”, afirma.

En cualquier caso, José María Sánchez de Lamadrid apela siempre a la prudencia. Pero lo hace sin apagar el entusiasmo: “Son herramientas de evangelización”. Por eso, insiste, los grupos Alpha están en comunión con la jerarquía de la Iglesia, convencidos de que fe, razón y emoción no solo no se excluyen, sino que, bien ordenadas, se necesitan mutuamente.