Tribunas

Toledo, sus curas y sus mártires

 

 

José Francisco Serrano Oceja


Papa Francisco. Vatican Media.

 

 

 

 

 

Toledo, la archidiócesis, se mueve y lo hace en muy buena dirección. Al margen de polémicas alimentadas por intereses de diversa naturaleza, lo que caracteriza a Toledo es una especie de corriente de creatividad sin igual en las propuestas pastorales.

Sinceramente no debieran preocupar más de lo necesario las polémicas intencionales que pretenden emborronar la intensa vida apostólica toledana, que ya se saben que duran lo que la intención. A lo sumo, los goles en propia puerta.

Me voy a fijar ahora en una iniciativa que me parece encomiable. La de la serie de vídeos “No hay amor más grande”, en la que se ofrecen pequeñas historias, a modo de clips, de los sacerdotes mártires de Toledo durante la persecución religiosa en el siglo XX. Digamos en el 36.

Esta colección, que se puede ver en Youtube y en las Redes Sociales de la diócesis, presenta, de forma atractiva, lo sustancial de la vida de esos sacerdotes mártires. Una virtud, una característica diferenciadora, una historia, una anécdota.

Y lo hace con un notable esfuerzo de adaptar el guión a la mentalidad del espectador de hoy, con interpretaciones, evidentemente no de profesionales, aunque lo parezcan. Unas quizás más acertadas, otras menos, como la vida.

Una forma de completar, a través del vídeo, de la imagen y el sonido, la transmisión del mensaje textual.

La verdad es que esta iniciativa no se hubiera podido hacer sin la maestría del sacerdote Joaquín Garrigós, responsable de la productora Gaudium Producciones Multimedia.

Productora de la que, sinceramente, no tenía hasta el presente noticia y que dice en su página web que es “una productora que pertenece al Arzobispado de Toledo y como tal, pretende dar un servicio a la Iglesia en su anuncio del Evangelio a todos los hombres de un modo nuevo, atrayente y con calidadˮ. Hoy más que nunca se hace necesario este anuncio de Jesucristo, porque como nos dice el Papa Francisco “No podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos”. Tenemos que salir, tenemos que mostrar la belleza de la Fe “es vital que hoy la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin miedo”.

Es ésa pretensión de no quedarse instalados en los templos, sino de salir a la calle, a la periferia de las formas de comunicación, de los lenguajes, de los mensajes que atraen a través de la belleza, en la línea del papa Francisco, lo que marca la diferencia específica de Toledo como Iglesia.

Entiendo que no se trata sólo de tener o no tener recursos. De lo que se trata es de tener ideas, creatividad, saber cuáles son los objetivos, los públicos, el servicio que puede prestar un medio, una productora, en la difusión del Evangelio.

Leo a mi admiración don Jorge López Teulón, que de mártires de ese período sabe como nadie, que “en este año la Diócesis de Toledo va a centrar el curso pastoral en profundizar en la esencia y misión de los sacerdotes, la Vicaría del clero tiene un doble propósito: por un lado, hacer más cercana la figura de los sacerdotes a los fieles y por otro lado, ayudar a los mismos sacerdotes a reflexionar en su propia vocación”.

Enhorabuena, por tanto.

 

 

José Francisco Serrano Oceja